Festival Ojos Rojos: La apestosa

 
 

Me quedo en la barra, al lado otros dos tipos solos, desconocidos. De lejos saludo a Nora y a la Chihuahua. Del piso oscuro de arriba baja Eva y tras ella un señor de edad avanzada. Nora la ve en los escalones y dice -pinche Eva, ¿te echaste dos?- Eva bro- mea y responde que no que cuatro, deja su bolso en una mesa y va a los escusados, el señor se lava las manos, ella regresa y se enjuaga la boca (son bien sabidas las caricias orales a las que Eva debe su fama). Alcohol y sexo. Las cosas aquí podrían resumirse en esas dos palabras.

Y qué me trae aquí, a este pequeño santuario de hombres y mujeres fanáticos de la borrachera y la lujuria. Por qué caminar a La Apestosa y no a ningún otro sitio. No hay respuesta, y entonces bebo, comienzo a sentirme ebrio, pero aún no lo suficiente como para perder el miedo a sacar la cámara y acercarme a la gente. Pido más cerveza. Y viene otra pregunta, quizá respuesta. Será que vengo a descubrirme adepto a su misma religión, a sus mismos ídolos: alcohol y sexo. De atrás de la barra llega a mi mano una botella y me espanta la pregunta. Llega también Nora que se acerca para recordarme que quiere que la retrate desnuda. Yo por mi cuenta, le recuerdo que ya es un hecho, que ya quedamos. Un trago más y me dirijo al baño, cruzo el oscuro pasillo que lleva hasta los retretes, llego al punto exacto de donde emerge este fétido aliento que impreg- na y da nombre al lugar. Me cubro nariz y boca con una mano, y no obstante el asco, me emociona escuchar todo el ajetreo que queda a mi espalda, hombres y mujeres vueltos como locos que bailan, gritan, beben, se tambalean y se entregan unos a otros, en un justo intercambio de soledades que hace pasar desapercibido lo oscuro y maloliente del lugar.

Su nombre oficial es “Salón Orizaba” y es quizá la cervecería más singular de todo el Centro Histórico de la Ciudad de México, para encontrarla se puede preguntar por “La Apestosa”, sobrenombre que el lugar ha adoptado literalmente y que guarda con orgullo hasta en el más mínimo detalle.

La Apestosa es un lugar de encuentro para alcohólicos y prostitutas. El ensayo fotográf- ico muestra escenas que documentan la relación entre ellos y la atmósfera en general del lugar. Un lugar oscuro donde impera el alcohol y el sexo.

You may also like: