Esta exposición se presenta como un ensayo visual y formal en torno a la construcción de imaginarios simbólicos, políticos y afectivos sobre la noción de colapso, entendido como ese desagüe emocional donde confluyen las pasiones enfrentadas ante un acontecimiento. La discursividad se articula a través de tres voces de artistas, situados entre València y Alacant, que exploran, desde distintos lenguajes y marcos simbólicos, la posibilidad de atender a la producción artística desde su propio colapso.
El punto de partida es la noción de “accidente integral” propuesta por el teórico francés Paul Virilio, en tanto que – lejos de inscribirse en una mirada pesimista– esta idea se aproxima a la potencialidad transformadora del colapso de modelos agotados. En este sentido, el colapso se convierte en un elemento clave para repensar la integración de lenguajes en el arte contemporáneo: desbordar las disciplinas, situar
nuevas discursividades y vincularse con los flujos globales de pensamiento.
La distancia entre los modelos de producción de estos artistas genera, al aproximarlos, un territorio de diálogo donde los procesos se revelan más funcionales y permeables precisamente por partir de su propia accidentación: Alberto Feijóo desestabiliza los modelos de producción fotográfica mediante una autoidentificación como coleccionista y acumulador, transfiriendo a sus imágenes la capacidad, casi botánica, de invadirse y ser invadidas entre sí. Pablo Bellot tensiona el frágil equilibrio de la cerámica desde un primitivismo esencial, que remite a los orígenes de la tradición cerámica levantina, inherente a nuestra cultura ancestral y al propio proceso feníxico de la cocción del barro en fuego. Álvaro Porras aborda la pintura historiográficamente como relato sobre la condición infraestructural de lo social, entendiendo la infraestructura como aquello que se revela tras el colapso y que posibilita nuevos modos de pensamiento
a partir del cuerpo, la imagen y el espacio.