La investigación de Álvaro Porras se centra en los imaginarios de modernidad
asociados al colapso de ciertas obras de ingeniería, revelando cómo estas
infraestructuras, lejos de ser neutras, reflejan lógicas de explotación del territorio,
de la ciudad y del paisaje vinculadas a una visión colonial del progreso. Lejos de
considerarlas meros fallos técnicos, Porras las interpreta como evidencias de una
epistemología del espacio, donde la monumentalidad funciona como mecanismo
de afirmación del poder.
El proyecto despliega arqueologías visuales que permiten producir un campo
pictórico que indexa tensiones históricas y espaciales y ofreciendo una reflexión
crítica sobre la relación entre imagen, poder y espacio, así como sobre los
imaginarios de modernidad que atraviesan el territorio. A través de aproximaciones
pictóricas y agencialidades materiales, el proyecto establece vínculos entre
urbanismo y monumentalización del espacio público, mostrando cómo el paisaje
se convierte en recurso y la ciudad en escombro monumental.