3 FORMAS DE VER
3 FORMAS DE REPRESENTAR
Tres miradas se reúnen en el paisaje no como escenario, sino como origen.
El bosque se vuelve laberinto: un espacio para perderse y escuchar lo que el territorio susurra.
La naturaleza se fragmenta y se recompone en collages matéricos, donde la tierra, el mar, la huella y la memoria construyen nuevas pieles.
La mancha, libre y sensible, deja que la forma emerja sin imponerse, como un gesto que recuerda al paisaje antes de ser nombrado.
Esta exposición propone habitar el entorno desde la experiencia, la materia y el gesto, entendiendo el paisaje como un cuerpo vivo que se transforma al ser mirado, tocado y sentido.